Las deformidades digitales pueden ser de muchos tipos pero, tal y como apunta el podólogo Josep Maria Carnero, se pueden clasificar en dos grupos. Por una parte, pueden venir dadas por causas propias de un mal diseño del pie y, por otra, por culpa de malas costumbres adquiridas.
Deformidades en los pies.
Tal y como hemos apuntado, las causas congénitas son aquellas en las que el niño ya sufre desde el momento en que nace una deformidad, normalmente, en las falanges. Pero lo más habitual es que estas problemáticas vengan dadas por el deterioro del propio pie y por el uso de calzados inadecuados. Un pie tiene que caber perfectamente en el zapato y debe poder mover los dedos libremente. Si esto no es así, el pie responde a ese mal trato continuo deformándose.
Dedo el garra.
Consejos.
Normalmente la gente acude al podólogo por estas problemáticas cuando empieza el buen tiempo y tienen que mostrar los pies. Sin embargo, en muchas ocasiones el mal ya está hecho y la solución es difícil. Por eso debemos recordar que a la hora de comprar unos zapatos debemos tener en cuenta no sólo el largo de nuestro pie, sino también el ancho. Además, lo mejor es comprarlos a última hora de la tarde, cuando el pie está más dilatado.